ARTES PLÁSTICAS

La pintura de Paulo Andrés Gil Fino

pinturas por Paulo GilSan Sebastián ha sido quizá uno de los íconos de la santería católica más explorados en historia del arte. El sufrimiento, la fragilidad, lo marginal, el dolor y el placer han hallado eco en su figura a mano de numerosos artistas de las más variables escuelas y técnicas. Revista Diez Dedos  presenta en esta edición a Paulo Gil Fino, joven artista tulueño, quien en su más reciente trabajo se ha dedicado a  experimentar sobre la figura de este santo.

Paulo Gil es arquitecto egresado de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales. Como parte de la formación académica tuvo en este claustro su primer y único acercamiento formal a las técnicas secas, a partir de las cuales ha desarrollado su obra. Sin embargo su formación artística no proviene sólo de la teoría arquitectónica con sus ideas del espacio y la luz, sino también de la sensibilidad adquirida a partir de la Observación de la obra de grandes pintores y fotógrafos, y de las inquietudes formadas en la niñez cuando dibujaba vírgenes, reinas y guerreros. San Sebastián constituye entonces un ciclo exploratorio donde pretende poner en práctica lo aprendido, lo ganado en sensibilidad estética y por tanto un camino de búsqueda y de inspiración como lo han sido también para él, Luis caballero y Miguel Ángel. No son sus influencias nos dice Paulo, de ella podrá hablar cuando su estilo sea una propuesta propia y madura, pero si son maestros de los cuales aprender, máxime cuando no se ha tenido escuela, sino una férrea disciplina empírica.
 
Las imágenes de San Sebastián que instala Paulo no tienen pretensión pedagógica ni evangelizante, sino que como todo buen artista representa una mirada específica sobre el objeto. Sobre el cuerpo masculino en este caso. El cuerpo moderno y ambiguo a que ha dado lugar la figura casi mítica del santo. Paulo plantea un punto de vista sin marcadas tendencias conceptuales y a cambio formula una exploración sobre el color y la forma corporal, a partir de la luz y el movimiento, trabajados en sanguina y carboncillo. La propuesta es su búsqueda de crecimiento estético como artista, una puesta figurativa que no se conforma con la representación real del cuerpo, sino que la llena de sentido con   claroscuros tonales y elementos transgresores de la imagen real. Por supuesto hallamos también en su obra una posición. La exacerbación de un personaje que plantea una masculinidad alternativa al canon patriarcal hegemónico, una hombría moderna frágil, estetizada y emocional.
 
De esa búsqueda de aprendiz, aspira a llegar pronto a una propuesta artística suya, a construir su sello que seguramente será, calcula, una simbiosis entre lo figurativo y lo abstracto del cuerpo, temáticamente mediado por la cultura urbana y por la expresión de la individualidad.   

por  Germán Bernal Bernal
Comunicador social


PAULO ANDRÉS GIL FINO. Tuluá 1978
Arquitecto de la Universidad Nacional (2001), sus estudios lo han llevado a realizar un acercamiento a las problemática de la ciudad, confrontándolo con el ejercicio profesional y el debate.


E-mail:  artejuria@hotmail.com


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